martes, 2 de junio de 2026

La reina de las palabras


 LA REINA DE LAS PALABRAS                                Ideal 18.5.2026

 Suele aparecer en redes y medios de comunicación la actividad de la familia real. Podemos ser monárquicos o no. Nos podrán caer bien o no. Es evidente la gran variedad de actos en los que participan. Si observamos la frenética actividad que pueden llevar a cabo cualquier semana, creo que se ganan el sueldo. Me llama la atención su presencia cada vez más activa. Más allá de saludar y hacer de maniquíes institucionales se acercan, hablan, escuchan y se interesan por lo que tienen alrededor.

Y como profesora de Lengua, estoy atenta cuando hablan. El rey a veces abandona los discursos formales para atreverse con intervenciones improvisadas que lo sitúan a pie de calle y lo acercan al pueblo.

Pero es la reina Letizia la que me deja pasmada con su facundia. La hemos visto hablar en otros idiomas, en las lenguas cooficiales del Estado y en español. Y sin papeles.

No es algo excepcional sino frecuente y habitual y me parece admirable. Hace unos días nos sorprendió hablando guaraní. Un poco antes asistió a una reunión en Lérida y la vimos manejando el catalán con soltura y naturalidad. Además, en alguna recepción ha usado la lengua de signos española, integrando y apoyando así a la comunidad sorda.

Si cojo la rúbrica de evaluación, habría que señalar su buena entonación, el manejo del lenguaje no verbal, la corrección gramatical, la riqueza léxica, los recursos expresivos, la buena estructuración del discurso además de las referencias culturales, citas literarias y conocimiento del terreno donde se mueve. Y todo esto sin dejar de lado la adecuación al auditorio, la fina ironía o el sentido del humor. Nuestra reina además de hablar con la boca, habla con las manos y con la mirada. Y llega.

¡Cuánta admiración sentiría yo si nuestros gobernantes tuvieran ese dominio del idioma! ¡Cuánto bien hacen cuando nos representan y son un modelo de calidad y prestigio en medio de la baja estofa cultural que los rodea!

Recuerdo su intervención en la entrega de los Premios Zenda hace unos meses y su cita anual con los Premios SM de Literatura Infantil y Juvenil. En este caso, como hemos visto hace unos días, la reina elabora un discurso brillante en el que defiende la calidad de las obras ganadoras. En sus palabras se transluce el calado y la profundidad de su lectura. Este año incluso se ha atrevido a leer y dramatizar de forma impecable un fragmento.

Más allá de ser reina, es periodista y, sobre todo, es lectora. Y es un ejemplo en este sentido para todos. Los profesores de Lengua y Literatura nos sentimos acompañados y respaldados cuando alguien fuera de las fronteras del aula habla bien y defiende la grandeza de nuestro idioma con su uso. El poder que aporta para el futuro de nuestros jóvenes un buen manejo del idioma va más allá de cualquier reinado. Con las palabras se abren o se cierran puertas, se hace magia y, como dijo Sartre, se puede cambiar el mundo.

 

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