miércoles, 5 de agosto de 2026

Héroes



Publicación en Ideal Digital


HÉROES                        Ideal 28.07.26


Cada época tiene sus héroes. Lo comprobé durante la final del Mundial al ver en el palco a unos señores con corbata que los niños de hoy no conocen. Sin embargo, hace dieciséis años fueron los chavales que nos trajeron el triunfo en el primer mundial para España. Eran Iniesta, Casillas, Sergio Ramos y el resto del equipo. 

El cine también lanza héroes que atrapan a cada generación. De Supermán al Capitán Trueno pasando por Batman.

Pero hay héroes de todos los tiempos, héroes eternos. Este verano el cine nos ofrece la posibilidad de volver a acompañar a Ulises camino de Ítaca veinticinco siglos después. Eso sí que es una heroicidad.

Los ídolos del fútbol aportan muchos beneficios. Crean ilusión, alegría y una unión desconocida en España, pero su triunfo es efímero. Días después, arriamos la bandera y volvemos a nuestra lucha cainita. Al menos, durante un mes podemos decir “que nos quiten lo bailao”.

Aunque dejé de ver partidos hace mucho tiempo, he conseguido en estos días prestar atención a un partido casi entero. Admiro el trabajo en equipo y la belleza que consiguen estos muchachos a las órdenes de un entrenador carismático. Aportan valores positivos a los niños y jóvenes que los siguen. Estos muchas veces están abocados por sus entrenadores, por sus propios padres y por el sistema a un fútbol agresivo en el que más que disfrutar haciendo deporte entre amigos, se busca fama y dinero a toda costa.

Valoro la preparación, el esfuerzo, el sufrimiento y todo lo que hemos visto estos días. Y lo que no se ve, que es más épico todavía. Algunos de ellos cargan con un pasado difícil a sus espaldas. Esa odisea particular sí que se debería contar y conocer.

La realidad es que nos hacen felices. Esa es su grandeza. Igual que los juglares que contaban las hazañas del Cid de pueblo en pueblo valiéndose de todo tipo de artificios. En estos días, el carnicero, el abogado, el autónomo o el jubilado se olvidan de sus penalidades y son dichosos. No es poca cosa. A nuestros gobernantes además les sirve para distraernos de otros asuntos con “pan y circo”. Nosotros enseguida nos enganchamos a los memes y sacamos todo nuestro repertorio de tópicos nacionales.

Las cifras son escandalosas. Todos los españoles de bien y muchos ciudadanos del mundo vieron el partido. Cerca de dos millones de personas han recibido en Madrid a los jugadores. ¡Menuda manifestación! Y este verano estarán a todas horas presentes en nuestras vidas, ya sea anunciando un helado o un fijador del pelo. 

Si lo pensamos con frialdad, ¿de verdad es para tanto?, ¿no hay otra cosa?, ¿debemos todos entrar por el aro?

Para mí, son pequeños héroes o héroes por unos días. 

Mis héroes no hacen disfrutar sino que salvan vidas. Su sufrimiento no les lleva a lesionarse o a hacerse millonarios. En ocasiones les lleva a entregar su vida. No juegan sino que se la juegan. 

A veces, los ponemos en riesgo de forma innecesaria y, después, como buenos espectadores, nos quedamos mirando su trabajo. O como mucho admirando por un rato. Con una corona o una medalla cumplimos. 

Me estoy refiriendo a miembros de fuerzas de seguridad, bomberos, sanitarios, educadores y a todas aquella personas que con su trabajo “desfacen entuertos” y nos salvan. Y sin alcanzar el reconocimiento ni la recompensa de los que golpean el balón.

En la película “El Hobbit”, cuando Galadriel le pregunta a Gandalf por qué ha elegido a un ser tan insignificante como Bilbo Bolsón para una misión tan peligrosa, el mago contesta: “A menudo son las pequeñas acciones cotidianas de la gente común las que mantienen a raya la oscuridad... pequeños actos de bondad y amor”.

Disfrutemos del momento, de la fiesta y de la alegría, pero no perdamos la perspectiva. A los héroes de más de dos estrellas, los de verdad, los de la covid, la DANA, las inundaciones, los incendios y el día a día, de los que no tenemos autógrafo ni camiseta, hay que cuidarlos mucho más. Mucho más. Mucho más.


martes, 2 de junio de 2026

La reina de las palabras


 LA REINA DE LAS PALABRAS                                Ideal 18.5.2026

 Suele aparecer en redes y medios de comunicación la actividad de la familia real. Podemos ser monárquicos o no. Nos podrán caer bien o no. Es evidente la gran variedad de actos en los que participan. Si observamos la frenética actividad que pueden llevar a cabo cualquier semana, creo que se ganan el sueldo. Me llama la atención su presencia cada vez más activa. Más allá de saludar y hacer de maniquíes institucionales se acercan, hablan, escuchan y se interesan por lo que tienen alrededor.

Y como profesora de Lengua, estoy atenta cuando hablan. El rey a veces abandona los discursos formales para atreverse con intervenciones improvisadas que lo sitúan a pie de calle y lo acercan al pueblo.

Pero es la reina Letizia la que me deja pasmada con su facundia. La hemos visto hablar en otros idiomas, en las lenguas cooficiales del Estado y en español. Y sin papeles.

No es algo excepcional sino frecuente y habitual y me parece admirable. Hace unos días nos sorprendió hablando guaraní. Un poco antes asistió a una reunión en Lérida y la vimos manejando el catalán con soltura y naturalidad. Además, en alguna recepción ha usado la lengua de signos española, integrando y apoyando así a la comunidad sorda.

Si cojo la rúbrica de evaluación, habría que señalar su buena entonación, el manejo del lenguaje no verbal, la corrección gramatical, la riqueza léxica, los recursos expresivos, la buena estructuración del discurso además de las referencias culturales, citas literarias y conocimiento del terreno donde se mueve. Y todo esto sin dejar de lado la adecuación al auditorio, la fina ironía o el sentido del humor. Nuestra reina además de hablar con la boca, habla con las manos y con la mirada. Y llega.

¡Cuánta admiración sentiría yo si nuestros gobernantes tuvieran ese dominio del idioma! ¡Cuánto bien hacen cuando nos representan y son un modelo de calidad y prestigio en medio de la baja estofa cultural que los rodea!

Recuerdo su intervención en la entrega de los Premios Zenda hace unos meses y su cita anual con los Premios SM de Literatura Infantil y Juvenil. En este caso, como hemos visto hace unos días, la reina elabora un discurso brillante en el que defiende la calidad de las obras ganadoras. En sus palabras se transluce el calado y la profundidad de su lectura. Este año incluso se ha atrevido a leer y dramatizar de forma impecable un fragmento.

Más allá de ser reina, es periodista y, sobre todo, es lectora. Y es un ejemplo en este sentido para todos. Los profesores de Lengua y Literatura nos sentimos acompañados y respaldados cuando alguien fuera de las fronteras del aula habla bien y defiende la grandeza de nuestro idioma con su uso. El poder que aporta para el futuro de nuestros jóvenes un buen manejo del idioma va más allá de cualquier reinado. Con las palabras se abren o se cierran puertas, se hace magia y, como dijo Sartre, se puede cambiar el mundo.

 

jueves, 26 de febrero de 2026

Escritores en la frontera





ESCRITORES EN LA FRONTERA                Ideal 23.2.2026

Estamos en tiempos de radicalismos y catalogaciones cerradas en todos los ámbitos: los diez libros del siglo, los profesores estelares, los mejores coches, las películas imprescindibles… Todo esto sin entrar en encasillamientos políticos o ideológicos. Es imposible manifestar acuerdos o desacuerdos con distintas posturas sin el riesgo de ser etiquetado.

Y la literatura, aunque sea hermana pobre en el paraíso consumista, no escapa a esta moda clasificatoria: escritores de esta provincia o comunidad, premiados, no premiados, de esta corriente o de la otra… No tenemos más que ver las redes sociales. Más que a leer o a escribir, nos dedicamos a tildar y a hacer ruido. Y en medio de ese sucio ruido “sucede que me canso de ser hombre” como escribió Neruda.

Una servidora ha sido recientemente incluida entre los escritores de la comarca de Guadix y entre los de Valdepeñas de Jaén. Increíble, ¿verdad? Pues es posible. A ambos, manifiesto mi agradecimiento infinito y en ambas orillas se asienta mi vida y mi escritura. Y en el resto del planeta: “Mi única patria la mar”.

No soy partidaria de exclusiones, clasificaciones o rivalidades y son demasiado actuales las segregaciones geográficas de todo tipo. “Es de aquí o no es de aquí” es parecido a “es de los nuestros o es de fuera”.

Escritores de ayer y de hoy han viajado por el mundo sin necesidad de atarse a un lugar de origen o a una única influencia. Y más en estos años de globalización. ¿Qué habría sido de Shakespeare o Goethe sin la cultura grecolatina? No todos somos Delibes, Proust, Verne o Dickinson y su anclaje a un territorio. Algunos, por desgracia, tuvieron que ampliar horizontes de forma obligada debido al exilio.

En el ámbito más cercano, Granada ha atraído y atrapado a escritores de la Andalucía Oriental. Y ahí tenemos a la ubetense Mónica Doña o a la almeriense Carmen Canet. Podemos encontrar a jienenses en otras provincias como Francisco Morales Lomas, Carmen Camacho o Pedro Luis Casanova; y cordobeses de Cazorla como Manuel Molina González. Granadinos como Antonio Enrique tuvieron casa e inspiración en Úbeda o Antonio Praena que la sigue teniendo en Valencia. Y el gran oriolano de Quesada. Por no hablar de andaluces de Chile como Marina Tapia o errantes difusores de la cultura española por el mundo como Juan Vicente Piqueras. Y esto es solo por nombrar algunos ejemplos.

Esta libertad de movimiento, de orígenes e influencias mestizas es el mejor ejemplo que puede dar la literatura a un mundo gris, fanático y excluyente. La mirada es más libre si traspasa fronteras, si se enfrenta a la duda y abarca varios puntos de vista.

               Frente a las batallas en el barro auspiciadas por demasiados tertulianos televisivos de mirada única o por el reloj roto de las redes sociales convertidas en vertederos inmisericordes, la literatura pone luz, belleza, cultura, moderación, empatía o mano tendida más allá de las fronteras. Creo que algo así es lo que cantamos los andaluces en nuestro himno estos días.


martes, 13 de enero de 2026

"Queridos Reyes Magos": competencia lingüística navideña



Publicación en Ideal en Clase 


“QUERIDOS REYES MAGOS”: COMPETENCIA LINGÜÍSTICA NAVIDEÑA      6.1.2026

En estos días de Navidad, es inevitable recordar el espectro de las Navidades pasadas. Y aparte de recuerdos familiares, folklóricos o gastronómicos, la inclinación profesional me lleva a temas lingüísticos y literarios.

Antes del elfo que hace travesuras a escondidas de forma silenciosa o de la famosa onomatopeya de Papa Noel (¡Jojojo!), la Navidad también era una oportunidad para adquirir competencia lingüística y literaria. No había Navidad que no empezara con el envío de una felicitación navideña, después llamada christmas con la invasión de los anglicismos. Incluso nuestros familiares semianalfabetos escribían: “Te escribo estas cuatro letras para desearte Felices Pascuas y próspero Año Nuevo…”. “Pascuas” o “Próspero” eran algunas de las palabras que no escucho hoy en ningún contexto. Quizás porque la prioridad ahora no es prosperar sino algo mucho más desmesurado. Incluso los villancicos, con sus letras absurdas a veces, también nos enseñaron vocabulario (aguinaldos, anafre, arrullo, delirio, fulgurar…), juegos de palabras y recursos literarios de todo tipo (chiquirriquitín; yo me remendaba, yo me remendé). Y por supuesto, reflexiones profundas al ritmo de una pandereta como el que deslumbró a Pedro Antonio de Alarcón en su niñez: “La Nochebuena se viene, la Nochebuena se va y nosotros nos iremos y no volveremos más”. Así lo recoge en La Nochebuena del poeta, un cuento imprescindible para Navidad. En cualquier caso, todo ello era uso y reflexión sobre la lengua.

               La Navidad terminaba con la ansiada carta a sus majestades. Tras el encabezamiento de “Queridos Reyes Magos” se sucedía una lista interminable de peticiones que en la mayoría de los casos no eran escuchadas. Y así era como los niños, sin darnos cuenta, aprendíamos la estructura de la carta, buena letra, limpieza y presentación, ortografía, puntuación, riqueza de vocabulario, cortesía verbal y una sucesión de asíndeton o polisíndeton.

               Esto sí que era competencial. Aglutinaba conocimientos y habilidades que se aplicaban y utilizaban en situaciones reales. Que te trajeran el juguete deseado dependía del buen comportamiento y las buenas notas y de “saber escribir” una carta. Menudo desafío.

No sé si los niños escriben cartas en la actualidad. Me temo que no. No es necesaria la paciencia o la espera hasta el final de la Navidad si están recibiendo regalos desde finales de noviembre. Todo gracias a la incorporación de la Navidad comercial y consumista americana.

Me comentan algunos adolescentes que ellos no felicitan, como mucho en Año Nuevo. Y esto es un ejemplo de cómo la cortesía y la competencia lingüística de niños y adolescentes van mermando. Los mayores tampoco hacemos mucho más. Escribimos frases típicas y reenviamos mensajes de humor. Algo es algo.

La Navidad es un paréntesis de tiempo libre apropiado para reuniones, juegos, lecturas y cine. Y en todo esto tiene cabida el uso de la lengua y el acercamiento a la literatura de forma lúdica.

               De la competencia lingüística del resto del año hablaremos en otro momento. Por ahora, solo me queda pedir a los Reyes Magos más expresión oral y escrita para comunicarnos, más lecturas para comprendernos, más lenguaje no verbal para abrazarnos y más diccionarios para encontrar palabras y significados exactos. Quizás pequeños y mayores tropecemos alguna vez con las palabras PAZ, AMOR, SALUD y las cuidemos de verdad. ¡FELIZ AÑO! ¡FELIZ DÍA DE REYES!

jueves, 11 de diciembre de 2025

Y se nos heló el corazón

 Y SE NOS HELÓ EL CORAZÓN        1.12.2025

 Andaba yo pensando en tema para esta columna y sin saber en qué esperpento detenerme de esta sociedad valleinclanesca, cojo el móvil para consultar algo de forma rápida y puntual y, sin darme cuenta, lo suelto mucho tiempo después y sin tener claro para qué lo había cogido. El imán del móvil y de las redes sociales. Creo que es algo generalizado que a mí personalmente me deja entre el desconcierto y la rabia por el tiempo perdido de forma absurda.

    Y así nos pasamos las horas. Cada uno dentro de su propia burbuja mcluhiana, que nos hace ver el mundo moldeado a nuestra manera según las puertas que hayamos abierto.

  La tecnología es fascinante. Gracias a ella, mantenemos contacto con más gente, tenemos mayor acceso a los medios de comunicación y recibimos información útil sobre determinados temas. En cambio, todo esto va acompañado de mucha basura o al menos de exceso de información.

    Aun siendo críticos y teniendo una predisposición de rechazo al morbo y al estiércol, se nos cuelan las vidas que exhiben nuestros contactos y la carnaza que vuelcan los poderes políticos y los grupos ideológicos a favor de sus intereses y en contra del opuesto. Por otra parte, surgen por doquier consejos de salud, ejercicio físico, terapias psicológicas, recetas de cocina y de limpieza, humoristas recién estrenados, abogados dispuestos a salvarte de problemas jurídicos o sabios inversores que te animan a multiplicar tu dinero. Y además los mil trucos informáticos para instalar aplicaciones imprescindibles, para proteger tu seguridad amenazada o para conocer las últimas posibilidades de la IA.

    A esto hay que añadir a un nivel más cercano toda la oferta de rutas y viajes al último rincón desconocido, presentaciones de libros maravillosos, conferencias de sumo interés, comidas solidarias con todo tipo de causas, conciertos variopintos, besamanos y besapiés y manifestaciones con todas las pancartas posibles.

    Son terribles los contactos que te ofrecen cincuenta fotos de cualquier evento. Pero más temibles aún son aquellos aficionados a la escritura, a compartir reflexiones y opiniones. Con estos se pierde la noción del tiempo.

    Todo esto aderezado con los inevitables anuncios publicitarios que se incrementan en tiempos de consumismo atroz y anticipado y falso espíritu navideño.

    El resultado es que nos convertimos en zombis dentro de una burbuja a punto de explotar. Nos quedamos con la sensación de perdernos la vida tan interesante de los demás, de necesitar comprar muchos más productos, de necesitar tiempo para esto y lo otro y lo otro. Sin embargo, no lo hacemos porque pasamos las horas mirando la pantalla, llenando nuestro vacío de contenido insustancial y aumentando nuestra frustración.

    Contra la digitalización nos advierte el filósofo coreano, Byung-Chul Han, reciente Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades. Critica el apoyo rotundo de los poderes económicos y políticos a la digitalización. Según él “cuanto más rápido vaya esta red, más se fragmenta nuestra atención, y esto no solamente nos enferma, sino que altera la cultura. Porque la cultura requiere de otro tipo de atención, una más lenta y larga”.

    Y si los adultos somos adictos, estaba empezando a pensar en el uso y abuso por parte de los jóvenes. Las suyas son otras vivencias digitales que requieren un análisis detallado. Estaba con esto cuando vi un lazo negro en la pantalla. ¿Qué será ahora? ¿Otro caso de violencia de género? Esta vez no, aunque tampoco nos abandona esa lacra. En este sábado de crudo invierno se ha helado el corazón de Jaén. ¡Juventud, divino tesoro, hecha añicos! ¡Cuánto silencio y cuanto tenemos que hablar con la juventud y de la juventud! Y no solo poner un móvil en sus manos.

 

martes, 28 de octubre de 2025

Poema "Lady Godiva, Lady Guadix" y unidad didáctica sobre la obra de María Victoria Atencia

En junio de 2022 se celebró el III Congreso "Las Olvidadas". Este proyecto pretendió recoger la poesía femenina andaluza del s XX. En la web lasolvidadas.com  se puede acceder a material didáctico que se creó sobre estas poetas y su obra. Con este material se puede trabajar la poesía en todas las etapas educativas. 


En este enlace se encuentra el acceso a la unidad didáctica que elaboré para secundaria sobre la obra de María Victoria Atencia: 

MARÍA VICTORIA ATENCIA: LA MAGIA DE LO UNIVERSAL EN LO COTIDIANO


Por otro lado, también sus poemas me han servido de inspiración, como podemos ver: 


Este poema, "Godiva en blue jeans", de María Victoria Atencia aparece explicado con algunos datos interesantes en este blog.

Sirvió de inspiración para mi poema "Lady Godiva, Lady Guadix", leído entre otros sitios en el II Octubre poético accitano (2023) (Ver vídeo minutos 20.55-33.15) y publicado por el Ayuntamiento de La Zubia en la Colección Dafne - Poemas 2 - metAMORfosis (2023).








                                                        LADY GODIVA, LADY GUADIX

                        Para María Victoria Atencia

                                                        En algún lugar dicen que hay señoras
                                                        que para ir al mercado usan blue jeans
                                                        y un cesto de esparto de Guadix
                                                        que a veces les araña las rodillas.

                                                        Y quizá también tengan en sus casas
                                                        algo de taracea, una jarra accitana,
                                                        cerámica centelleante de Purullena.

                                                        Y en su despensa, vino cosechero,
                                                        habas, tortas saladas, lomo de orza,
                                                        chorizo y pan de Alcudia,
                                                        almendras y vino cosechero del Zenete,
                                                        dulces melocotones en almíbar del Fardes
                                                        y la frescura de una alameda en la mirada.

                                                        Se llaman Lady Godiva en blue jeans.

                                                        Pero las genuinas Lady Godiva,
                                                        las de Guadix
                                                        a imitación de aquella noble dama,
                                                        viven en los cortijos y en las cuevas,
                                                        en los barrios moriscos,
                                                        en el barrio latino,
                                                        junto a una ermita o en la estación.

                                                        Nunca salen desnudas de noche ni a caballo
                                                        como la bella y valerosa señora.
                                                        Pero salen, sí. Salen y salieron.
                                                        Para amasar dulces típicos y el pan del día
                                                        o modelar la arcilla de los cerros,
                                                        para recoger frutos de las huertas
                                                        para apagar la cal para el próximo blanqueo,
                                                        o comprar los avíos en casa de Calixtro
                                                        y hacer matanza cuando arrecie el frío.
                                                        Para recoger esparto con que trenzar pleita
                                                        con sus manos ásperas y encalladas.
                                                        Salen, sí que salen, aunque no tienen caballo.

                                                        Comparten con las Godivas del mundo
                                                        la belleza del arrojo que busca justicia.
                                                        Todas ellas, de vuelta del mercado
                                                        reparten en sus casas pan y fruta y amor,
                                                        amor del bueno.
                                                        
                                                        Quizá somos nosotros
                                                        quienes cerramos los postigos y no las vemos.


lunes, 20 de octubre de 2025

Desmemoriados

 







DESMEMORIADOS                        14.10.2025

Anda despidiéndose de los escenarios Joaquín Sabina y hace unos días lo hizo en su tierra, a lo grande. Más de diez mil personas asistieron al concierto. Así fue y así ha sido siempre que “el flaco” se ha subido al escenario. Me llama la atención en sus conciertos la amplitud del espectro de edad del público. Me encanta ver a abuelos, hijos y nietos seducidos por la misma música. Esto pasa con Sabina y con buena parte de la música que hemos escuchado en nuestra casa o en el coche familiar.

También hace unas semanas, armaron revuelo las declaraciones de la influencer María Pombo, en las que se jactaba de ser mecenas de la ignorancia. El tema ha traído ríos de tinta. Lo que me dejó atónita fue descubrir que esta chica es tataranieta de Concha Espina. Si solo conocen ese nombre por la famosa avenida madrileña, investiguen sobre su valía literaria a pesar de las tragedias e injusticias que sufrió. Ninguna escritora española ha estado tan cerca del Nobel de Literatura como ella.

Todo esto me lleva a pensar sobre lo que transmitimos a los que vienen detrás. La influencia familiar es fundamental y, frente a ese legado, nos posicionamos, a favor o en contra, como continuadores o en rebeldía.

Sé de nietos que guardan celosamente las enseñanzas de sus abuelos que, a su vez, estos recibieron de generaciones anteriores. Así han sobrevivido recetas de cocina, técnicas agrícolas, estrategias de supervivencia y todo el bagaje de conocimientos con que contamos hoy día. Nos lo recordó Umberto Eco: “Los viejos se han convertido en la memoria de la especie, contaban lo que había sucedido. […] Hoy los libros son nuestros viejos. […] El que lee vive más vidas”.

Además de los saberes útiles, otras veces también mantenemos vivo y palpitante todo el repertorio de maldades y horrores heredado. Quizás lo que predomina en la actualidad no es guardar información valiosa o perversa, sino que vivimos sumidos en la más absoluta y absurda ignorancia. Nos han adormilado de tal forma que no manifestamos interés alguno por lo que nos rodea, lo que nos ha construido y sobre lo que nos asentamos. Y todo esto se teje con miles de horas de conversaciones. Se asienta en el lenguaje, en la comunicación oral y en los libros. Y así nos encontramos: consumistas hueros, desmemoriados y desprotegidos ante el futuro.

Es posible que en estos días os hayáis matriculado en algún taller de la Universidad Popular. Si habéis elegido el de “Fotografía de paisaje” estáis de suerte. Vais a tener como profesor guía a un rebelde auténtico, el fotógrafo holandés Peter Manschot. En sus talleres, en sus exposiciones y en sus libros, además de sus conocimientos fotográficos, podréis descubrir su amor por la naturaleza, por nuestra tierra y nuestra historia. Y veréis cómo le duele lo nuestro, eso que deberíamos haber conocido, conservado y cuidado. Como María Pombo con los libros de su “tata”. Anda, María, anímate. Como escuchó San Agustín: tolle, lege. 

 

domingo, 21 de septiembre de 2025

La paz, de otra manera

                                             



Revista "Educando de otra manera" nº 2 del IPEP JAÉN         junio 2025

LA PAZ, DE OTRA MANERA

Dentro del proyecto “Escuela, espacio de paz” observamos las necesidades que existen en nuestro centro. Al tratarse de un centro de adultos no existe la conflictividad de otros centros de Secundaria. Eso no impide que existan otras carencias, especialmente de tipo psicológico, p. ej. problemas de autoestima, ansiedad, trastornos de distinto tipo... que impiden alcanzar la estabilidad y la paz interior. Además, a esto hay que añadir que contamos con un buen número de alumnado extranjero que ha tenido que superar muchas dificultades a lo largo de su vida y que ha visto en la enseñanza de adultos en nuestro centro la posibilidad de mejorar su formación y su calidad de vida. 

Por esto, creí que era interesante acercarnos a su realidad. Conocer las historias personales favorece la sensibilización y la empatía. A lo largo del curso hemos grabado unos vídeos testimonio en la que estos alumnos americanos nos contaban su pasado, hablaban de su paso por el IPEP y de sus sueños futuros. 

Los vídeos resultantes se pueden visualizar en los siguientes enlaces:


LO QUE DEJÉ ATRÁS (PRIMERA PARTE)


LO QUE DEJÉ ATRÁS (SEGUNDA PARTE)

Por aquí dejamos un extracto de frases extraídas de esos vídeos que consideramos de interés:

Jorge Fajardo, Colombia: “La situación de nuestro país nos empujó a venir acá. La situación de amenazas, que ponen en riesgo la vida de nuestra familia. Tuvimos que tomar una decisión muy drástica. Vinimos buscando una nueva oportunidad para rehacer nuestras vidas”

Mabel Muñoz, Colombia: “Por motivos de seguridad y de fuerza mayor tuvimos que venirnos a España. […] El IPEP es nuestro nuevo proyecto de vida”

Danna Carolina Balanta, Colombia: “En mi país con el sueldo se vive muy a ras. […] “En las tardes se puede salir un tiroteo en frente de ti. A los niños los roban mucho, los secuestran”.

Guadalupe del Valle, Argentina: “La situación en mi país no es la mejor ni económicamente ni en el tema de la seguridad. Acá se puede andar tranquilo por las calles a ciertas horas. Allá por la madrugada o a ciertas horas de la noche es muy probable que te roben. Acá es más seguro. Allá el salario mínimo es de aproximadamente cincuenta o sesenta euros. […]  Me gustaría montar un negocio propio”.

Alan Galeana. México: “La situación en mi país es un tanto complicada en cuestión de seguridad debido a los cárteles que allá intentan dominar el territorio en algunas zonas. Mi zona es una zona caliente. Hay bastante crimen organizado operando en esa zona”.

Jhoana Romero, Venezuela: “En Venezuela la situación es crítica. Estamos pasando por una crisis muy fuerte de la cual es bastante difícil salir. Es muy fuerte todo lo que están viviendo los venezolanos. […] Quiero construir un futuro bonito para mi niño de dos años ya que yo no tuve esa posibilidad en mi país”.

Jennifer Maite del Águila, Perú: “En mi país no se puede vivir tranquilamente. […] Me gusta mucho la sanidad y pretendo en el futuro tener mi carrera profesional, terminarla y poder ejercerla”.

Estos son nuestros alumnos y esas son sus historias. Sin duda, han llegado al mejor sitio donde se les puede ayudar a formarse y a cumplir sus sueños en un entorno seguro y agradable: el IPEP de Jaén. 


Las bondades de las actividades complementarias y extraescolares en la enseñanza de adultos



Revista "Educando de otra manera" nº 2 del IPEP JAÉN         junio 2025


LAS BONDADES DE LAS ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS Y EXTRAESCOLARES EN LA ENSEÑANZA DE ADULTOS 

      En nuestro entorno podemos comprobar que hay centros de adultos de distinto tipo: IPEP, SIPEP, CEPER, SEP… Tienen características y alumnado común y a la vez diferente. Hay centros incardinados principalmente a la obtención de un título como es el caso del IPEP. En los restantes, se busca la formación, pero también se prioriza la convivencia, las relaciones sociales y las labores humanitarias de integración y acogida, p. ej. de alumnado extranjero o de edades avanzadas. 

    A pesar de tener claras estas ideas establecidas, este curso nos hemos atrevido a organizar más actividades complementarias y extraescolares. Somos conscientes de la falta de tiempo del alumnado, del absentismo, de la irregularidad en la asistencia, de la prioridad de conseguir un título… Sin embargo, hemos abierto algunas puertas a otras actividades que han sido muy beneficiosas en su formación personal y han tenido muy buena acogida, aunque la participación haya sido minoritaria. 

    Las actividades complementarias y extraescolares enriquecen el currículum escolar. Lo que pretenden es poner al alumnado en contacto directo con la realidad que lo rodea. Además de participar en actividades relacionadas con el Día de la Paz o el Día contra la violencia de género, desde el departamento de Lengua y Literatura hay actividades muy interesantes que se pueden proponer. En este curso nos hemos centrado en los medios de comunicación y el fomento de la lectura. 

    Hemos visitado dos medios de comunicación: Diario Jaén y Canal Sur. Allí, el alumnado ha podido conocer de primera mano los entresijos del funcionamiento de los medios, la evolución a lo largo de los años y el día a día del trabajo periodístico. Esto ha hecho que se percaten de la importancia de estar informados y tener una actitud crítica ante la visión que los medios dan de la realidad. 

    Por otro lado, se ha fomentado la lectura favoreciendo que el alumnado elija libremente lecturas voluntarias y después hemos tenido una tertulia sobre esas lecturas. Es muy interesante ver la percepción que adultos de distintas edades, procedencia y trayectoria tienen sobre algunos libros. 

    Este año, además, hemos tenido la posibilidad de unirnos al curso “Escribir como lectores” del Centro de Profesorado de Jaén, lo cual ha sido una experiencia muy enriquecedora a nivel personal. Todo lo que he ido aprendiendo en ese curso se lo he trasladado a las tutoras de los CEPER y SEP para que en la medida de lo posible se enriquecieran también y lo pusieran en práctica con su alumnado. Además, al inicio de curso, contamos con la visita en el centro de la profesora Laura Benítez, profesora de la Universidad Complutense de Madrid. Este primer encuentro también dejó una huella positiva en nuestro alumnado. A lo largo del curso, el tiempo para leer “El síndrome Mozart” de Gonzalo Moure, que ha sido el libro que nos asignaron, ha sido escaso. A pesar de ello, hemos podido leer fragmentos, reflexionar, debatir, escribir, relacionar con otros contenidos y eso nos ha enriquecido enormemente. A través de esa experiencia nos hemos conocido mucho más, hemos desarrollado la empatía, la cooperación, el trabajo grupal y muchas más habilidades. En algunos CEPER, que han podido dedicar más tiempo, esta experiencia ha sido muy positiva. Y, por último, tuvimos la oportunidad de conocer y charlar con Gonzalo Moure, un escritor con una gran trayectoria, en la Biblioteca Pública de Jaén. Quedé sobrecogida ante el silencio y la atención con la que lo escuchaba nuestro alumnado. Ese día recibieron mensajes importantes para sus vidas. 

    Creo, por tanto, que estas iniciativas mejoran nuestra práctica educativa, enriquecen a nuestro alumnado a todos los niveles. Por una parte, a nivel educativo en cuanto a construcción de conocimientos y acercamiento a la realidad, pero, sobre todo, a nivel humano. 
    
    A veces, las actividades extraescolares se encasillan como un día de fiesta o un día perdido, pero bien planificadas, con trabajo previo o posterior, tienen gran utilidad. Un día fuera del centro puede ser mucho más beneficioso que muchas de nuestras explicaciones dentro del aula. Y tratándose de alumnado adulto, creo que el interés y el beneficio puede ser mayor. Algo parecido recoge Nuncio Ordine en su libro La utilidad de lo inútil: “la primera tarea de un buen profesor debería ser reconducir la escuela y la universidad a su función esencial: no la de producir hornadas de diplomados y graduados, sino la de formar ciudadanos libres, cultos, capaces de razonar de manera crítica y autónoma”. 
    
    Gracias a quienes habéis participado y a quienes lo habéis hecho posible. Quizá el regalo que se lleva el alumnado sea una experiencia nueva que reoriente sus vidas o que no vuelvan a tener oportunidad de disfrutar. ¡Quién sabe!

miércoles, 27 de agosto de 2025

¿Consenso?

 





¿CONSENSO?                     18.8.2025

Las vacaciones son una oportunidad magnífica para meter la nariz en otros lugares del mundo más allá de los circuitos turísticos establecidos. En una escapada por la Europa más desarrollada he sentido mucha envidia al ver el estado de las redes de transportes públicos. “Impecable funcionamiento”, “oferta variada”, “confluencia de varios tipos de transporte”, “frecuencia abrumadora”, “puntualidad absoluta” son algunos de los sintagmas que puedo utilizar. Esto es sin contar medios menos comunes como la bicicleta. Por ejemplo, en una ciudad universitaria media de los Países Bajos, he visitado un parking que acoge a trece mil bicicletas. ¿Podemos imaginar la cantidad de coches y de monóxido de carbono que se ahorran?

En España llevamos varios años sufriendo el deterioro progresivo de los medios de transporte. Hay retrasos, averías, caos y demás catástrofes que sufrimos los ciudadanos y que da una imagen lamentable hacia el exterior. Y lo peor es que nos estamos acostumbrando.

De forma más localizada, hay ciudades y áreas que han despegado y ofrecen servicios de calidad. Y les va muy bien. Winston Churchill ya lo tenía claro hace casi un siglo: “Un país que construye carreteras de calidad se pone a sí mismo en la vía del progreso”.

Suelo viajar por Andalucía Oriental y observo cómo otras provincias están invadidas por las obras y en un futuro cercano contarán con una impresionante red de transportes de todo tipo, AVE incluido. Así lo señaló también el periodista José Luis Adán en la gala de los premios Ideales 2025. Habló de los pasos que se dan en otras ciudades mientras nosotros seguimos debatiendo. Defendió la necesidad de diálogo, pero también de acción y decisión.

Parece que en Jaén estamos esperando que todas las administraciones sean del mismo color para llegar a acuerdos y, ante esa imposibilidad, seguimos estancados sine die mientras que en otros lugares con gobernantes variopintos no dejan de avanzar.

Sin embargo, me vuelvo a ilusionar con las noticias de este verano: se habla de consenso entre las tres administraciones (local, autonómica y nacional). Se ha renovado la flota de autobuses con nuevos vehículos híbridos más modernos y ecológicos. Por otra parte, los jienenses han duplicado el uso del autobús urbano.  En cuanto al tranvía, ya tiene todos los contratos para su mantenimiento. Catorce años después no está mal. Se ha firmado el protocolo para integrar el tren en la ciudad y siguen hablando de una posible intermodalidad. Además, la Junta también ha aprobado el Plan de Transporte Metropolitano de Jaén, integrando a más municipios y buscando mejoras medioambientales. Todas parecen buenas noticias.

Ante tanto avance y compromiso, pareciera que estamos en campaña electoral. Ojalá que estas halagüeñas previsiones se hagan realidad y no sean un espejismo veraniego. Me ilusiona ver en Jaén lo que Víctor Hugo defendió en un rotundo aforismo: “Abrid caminos y se abrirán pueblos”. Esperemos que esta vez todos estos proyectos alcancen la calidad y la velocidad que Jaén necesita y no nos quedemos otra vez, resignados y taciturnos, sentados en el andén.